La gripe se transmite fácilmente de persona a persona, y algunas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves, como neumonía, y de llegar a ser hospitalizadas o incluso morir.

La gripe, también llamada influenza, es una enfermedad respiratoria contagiosa causada por los virus de la influenza. La enfermedad puede ser de leve a grave y, en algunos casos, puede causar la hospitalización o la muerte. Esto ocurre principalmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con afecciones de salud subyacentes.
En Estados Unidos, la temporada de gripe suele empezar en el otoño (octubre) y alcanzar su punto máximo en el invierno (de diciembre a febrero), y puede durar hasta finales de mayo.
El Departamento Estatal de Servicios de Salud (DSHS) anima a las personas a vacunarse contra la gripe lo antes posible para proteger su salud, la de su familia y su comunidad. Aunado a esto, recomienda que todas las personas mayores de seis meses se vacunen cada temporada de gripe.
Los virus de la gripe están en constante cambio y evolución. Cada año, diferentes cepas de virus de la gripe circulan en nuestras comunidades, y estos pueden cambiar muy rápidamente. A consecuencia de esto, los virus de la gripe que enferman a la población en un año pueden ser diferentes a los del siguiente año. Para adaptarse a los cambios en los virus de la gripe, la vacuna debe actualizarse cada año para combatir las cepas más comunes y con mayor probabilidad de propagarse durante la próxima temporada de gripe. Incluso si las cepas no cambian mucho en comparación con las del año previo, la protección que ofrece la vacuna de la gripe no dura para siempre. Después de vacunarse, el cuerpo fortalece sus defensas, pero estas disminuyen con el tiempo. La vacunación anual asegura que el sistema inmunitario esté preparado para responder a los virus de la gripe en circulación.
Aunque se haya vacunado contra la gripe el año pasado, necesita vacunarse nuevamente este año. Los virus han cambiado y su inmunidad probablemente se ha debilitado. Vacunarse todos los años es la mejor manera de proteger su salud y la de las personas que lo rodean.
Recibir la vacuna contra la gripe es particularmente importante para

¿Qué puedo hacer?
Aplíquese la vacuna de la gripe de inmediato. Es la mejor manera de evitar que usted y las demás personas se enfermen gravemente de gripe.
Lávese las manos con frecuencia. Cúbrase la boca al toser y estornudar. Quédese en casa si está enfermo.
Datos importantes sobre la gripe
La gripe, también conocida como influenza, es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por los virus de la influenza. Afecta a la nariz, la garganta y, a veces, a los pulmones. La enfermedad puede ser de leve a grave. En algunos casos, las personas que contraen gripe pueden llegar a ser hospitalizadas o morir.
La temporada de gripe en Estados Unidos normalmente empieza en octubre y termina en mayo, y la mayor actividad se registra de diciembre a febrero.
Hay cuatro tipos de virus de la influenza: A, B, C y D. Solo los tipos A y B son los causantes de la gripe de temporada en humanos.
Cada temporada de gripe, las autoridades de salud pública dan un seguimiento exhaustivo a los virus de la gripe que circulan en sus comunidades y recomiendan actualizaciones de la vacuna para que se adapte a las cepas más comunes. Estas cepas cambian año con año; por eso, y para ofrecer la mejor protección posible, la vacuna se actualiza anualmente.
Síntomas de la gripe o influenza
La gripe es una enfermedad diferente al resfriado y suele presentarse de manera repentina.
Síntomas de la gripe
- Fiebre* o escalofríos
- Tos
- Dolor de garganta
- Escurrimiento o congestión nasal
- Dolor muscular o corporal
- Dolor de cabeza
- Fatiga (cansancio)
- Algunas personas podrían presentar vómitos y diarrea, aunque esto es más frecuente en niños que en adultos.
*Es importante notar que no todas las personas con gripe padecen fiebre.
Qué hacer si me enfermo o alguien de mi familia se enferma de gripe
La gripe es más que un mal resfriado. Por suerte, usted y su familia pueden tomar medidas preventivas muy sencillas para proteger su salud.
Los CDC recomiendan que todas las personas, a partir de los seis meses de edad, se vacunen cada año durante la temporada de gripe (en inglés).